el dolor de mi corazón estremecía todo mi cuerpo ,
las manos me temblaban y no era capaz de controlar mi propio llanto;
me sentía desolada, dolorida, malherida, bacía,
como si ya nada me importara,
solo quería escapar de mi pesadilla, “La realidad”,
viajar a un mundo donde todo sea paz, tranquilidad,
un mundo en el que poderme consolar.
Traicionada por mis sentimientos,
advertida por la razón ya no quise mirar atrás,
seguir adelante, levantarme, luchar contra mi pesadilla, aceptarla..
ese sera ahora mi camino ,
un camino lleno de oscuridad, pero con focos de luz,
que me ayudarán al andar.
